Durán Hermida:

Arquitectura moderna aburrida.

Práctica | Arquitectura

"Nos interesa la arquitectura

moderna que ya no tiene sentido

en los tiempos actuales "

Viviendas, edificios en altura, teatros, mercados, escuelas, aularios, espacios públicos, son parte de los proyectos que han afrontado con consistencia los cuencanos Javier Durán y María Augusta Hermida, fundadores del estudio de arquitectura Durán Hermida Arquitectos.

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La arquitectura contemporánea se desarrolla en medio de una constante tensión entre la idea de lo global y lo local. ¿De qué forma confluye en su trabajo entre estas dos ideas? 

Ma.H: Nosotros consideramos que la buena arquitectura es la que reconoce el momento y lugar donde se desarrolla. Sabemos que la única forma, para poder generar un discurso global interesante, es hacerlo desde lo local, pero nunca aislándose de los sucesos globales. Por esta razón nosotros instamos a nuestros alumnos a viajar y conocer el mundo, pero siempre volver para entender las necesidades reales de su contexto y así proponer arquitectura. 

JD: Es importante que la arquitectura entregue siempre una respuesta en función del tiempo donde se sitúa, entendiendo sus materiales y métodos constructivos, logrando aprovechar lo mejor de las tecnologías existentes. Creo que en la arquitectura es fundamental la conjugación de lo técnico y lo estético. 

¿Qué posturas asumen ante el descontrolado crecimiento sufre la ciudad? ¿Cómo se relaciona los procesos de densificación propuesta con los valores patrimoniales propios de Cuenca? 

 

Ma.H: El concepto de densificación plantea que debemos vivir más personas en menos espacio, pero con mejor calidad de vida. Actualmente, es importante pensar en la sostenibilidad global de las ciudades, poniendo prioridad en los espacios verdes, en los sistemas de movilidad ecoeficientes y en una ciudad que sea para los peatones. Al principio nos cuestionaban por los edificios habitacionales de mediana escala que construimos y que intentaban ser un aporte a la densificación de la ciudad ya que consideraban que no tenían relación con la identidad y el patrimonio de Cuenca. Nuestra reflexión sobre la identidad de Cuenca era que esta estaba conformada por una serie de influencia externas como la arquitectura republicana francesa, la colonial española, la incásica. La humanidad siempre ha migrado por ende siempre tendremos influencias extranjeras. Lo único que debe perseguir la arquitectura es buscar la mejor calidad posible dentro de lo que se construye. Esa calidad bien entendida es una calidad local que entiende nuestros modos de vivir y nuestros modos de ser. La identidad es viva y se va construyendo día a día.